Un trocín de un libro...

Hoy quiero compartir una reflexión, de las muchas y valiosísimas contenidas en el libro 'Educar las emociones', de Amanda Céspedes; estos párrafos resumen lo que para mi significa criar y educar a un niño saludablemente:

"En su tránsito hacia la adultez, los niños se cruzan con legiones de adultos preocupados por instruirles, por mostrarles el camino hacia el éxito, la realización personal, el triunfo profesional, el dominio del conocimiento al servicio de la conquista del bienestar material. Legiones de adultos que aprueban con sonrisa indulgente la lucha de un chico por erradicar el maltrato animal, pero se encargan de advertirle irónicamente que "esos pasatiempos no te ayudarán a ganarte la vida... Estudia, sé un profesional exitoso, gana dinero y ayuda con él a las instituciones de beneficencia".

Pero unos pocos afortunados se cruzan con un adulto de mirada diáfana que los invita a continuar por la senda que otros reprueban. Su impronta y su estilo es variado; se trata por lo general de abuelos o abuelas que conservan intactos sus talentos innatos, una infinita capacidad de imaginar que les permite soñar mundos mejores e invitar al niño a soñar con ellos, cuestionar la realidad inmediata invitándolos a incursionar en el misterio de la literatura, el buen cine, la poesía; descubrir el siempre renovado asombro ante la belleza de lo simple y de lo inconmensurable, compartiendo con el niño tanto el lúdico goce de recoger las hojas otoñales como la reverente emoción con que escucha la Pasión según san Mateo de Johann Sebastian Bach. En cada encuentro con el niño, ese adulto crea escenarios mágicos propicios para la charla, la reflexión, el cambio de mirada, el cuestionamiento crítico y la comprensión empática de las debilidades de otros adultos significativos, cuyas acciones centradas obsesivamente en el disciplinar, controlar y corregir provocan dolor, rabia e impotencia en el niño".

"Resiliente es entonces aquel niño nutrido en el amor de sus padres que logra, gracias a ese amor, mantener intacta su armonía emocional en un mundo donde acecha el estrés y que algún día fue invitado por un loco soñador y poeta a imaginar mundos posibles, a creer en la belleza del misterio y a conquistar la verdadera libertad, que consiste en descubrir en su interior ese soplo sutil llamado alma".