El cesto de los tesoros

Cesto de los tesoros
Fuente: 
maestradecorazon.com

El cesto de los tesoros es una propuesta de juego exploratorio elaborada por Elinor Goldschmied, una maestra y psiquiatra británica. Está indicado para bebés de entre siete y doce-quince meses, más o menos la edad en la que ya son capaces de mantenerse sentados pero aún no caminan. Durante esos meses, se van desarrollando sus habilidades manipulativas y los bebés, instintivamente, buscan actividades que las afiancen. El juego consiste en presentar ante el niño un cesto bajo de mimbre sin asas (preferiblemente, aunque también puede ser otro tipo de continente) y colocar en él un conjunto de objetos sencillos de uso cotidiano o de desecho, que no sean juguetes ni materiales muy elaborados: esponjas, corchos, cepillos, cucharas de madera, cajas pequeñas, anillas, monederos, tubos de cartón...

El bebé explorará los materiales de manera natural, descubriendo sus cualidades y las relaciones entre ellos; así, tocará, olerá y chupará, probará incluso a meter unas cosas dentro de otras, las hará chocar para experimentar el sonido que producen, elegirá los objetos que más le interesen y les dará un uso particular, surgido espontáneamente de su percepción y experiencia personal; es decir: se iniciará en la creatividad.

Mediante el cesto de los tesoros, los niños desarrollan sus sentidos y consolidan la motricidad fina (pinza digital, habilidad para soltar objetos voluntariamente...); también adquieren autonomía, iniciativa y capacidad para decidir según sus propios intereses, ya que el papel del adulto es el de simple observador y facilitador, sin intervenir directamente en el juego. Y, para mí, lo mejor de todo... alienta en ellos el deseo de explorar y les hace protagonistas activos de su propio aprendizaje.

Es además un recurso muy fácil de obtener, sencillo, barato y que permite la reutilización y reciclaje de materiales.