Adaptaciones en la casa del Okapi

Cocinita de cartón
Zona de juego y movimiento. Okapi. Oviedo.
Material accesible a los niños. Okapi. Oviedo.

En Okapi hemos cambiado un poco nuestro espacio, animados por el deseo de que los peques se encuentren a gusto y tengan a su alcance en todo momento lo que quieran, puedan gatear, apoyarse, caminar, trepar sin peligros, y jugar con aquello que más les interese o atraiga.

El objetivo ha sido crear un entorno flexible y dinámico, que pueda cambiar, adaptándose a las diferentes necesidades que la situación y el momento señalen y que facilite una exploración segura y estimulante para los niños. Poniendo todo a su medida, propiciaremos su iniciativa y autonomía, ya que podrán moverse libremente, decidiendo cuándo les apetece relajarse o descansar un ratín, cuándo quieren reptar, esconderse, arrastrar, empujar, meter unos objetos dentro de otros, hurgar, rascar, amasar, pintar, arrugar o rasgar papel, pasar páginas, hacer rodar pelotas o curiosear en el cesto de los tesoros... en definitiva: todo aquello que les divierta y, por tanto, les ayude a consolidar sus capacidades.

Esa libertad de movimiento requiere una observación constante y unas medidas que garanticen la seguridad de nuestros pequeños investigadores: protectores de enchufes, cajones, armarios y ventanas, topes para las puertas, y portillas que impidan el acceso a las escaleras; éstas serán utilizadas por los niños solamente acompañados por mí, ya que subir y bajar peldaños es algo fascinante para ellos a partir del segundo año de vida y contribuye poderosamente a su desarrollo psicomotor.

En algunas ocasiones realizaremos actividades en la parte superior de la casa, por ejemplo, en el pequeño huerto o jardín instalado en una de las miniterrazas. También nos gustaría jugar con el agua en el baño grande, o echar una siestina en la habitación pequeña, siempre en función de cómo se presente el día.

Una de las características que definen la opción de madre de día es la importancia de mantener el ambiente familiar y casero, sin que el espacio en el que están los niños se parezca a una ludoteca o a un aula de un centro infantil (cosa que, por supuesto, no tiene nada de malo, sencillamente, no es lo que se pretende). Para ello, intento combinar los elementos y materiales específicos de los pequeños con los objetos que siempre ha habido en nuestra casa: muebles, libros, fotografías familiares, cedés, etc. Y, como nunca hemos tenido muchas cosas, ha resultado bastante sencillo...

Como nos gusta reutilizar materiales, hemos ido "reclutando" cajas de cartón de diferentes tamaños y con ellas nos hemos puesto a construir elementos que resulten interesantes para los niños; hasta el momento hemos fabricado una cocinita, un acuario, varios árboles que irán cambiando de aspecto según avancen las estaciones... También están en proyecto un teatrillo, un barco (pirata, claro), un estelario... ¡y cualquier cosa que se nos vaya ocurriendo!